Sonámbulos – Novela para Redes Sociales

Por Facebook puedes: mantenerte en contacto con amigos, ser un detective privado, publicar lo que quieres que los demás crean de ti, conectarte con los que están lejos, conocer personas, desahogarte, y compartir cada foto chistosa que encuentras en 9gag; pero también puedes leer novelas literarias contemporáneas. Esto gracias a la iniciativa de personas como Miguel Piccini, quien demuestra que el uso de las redes sociales no tiene por qué ser tan superficial como algunos piensan.

Miguel es periodista, escritor y guionista. Su interés por la escritura surge desde niño, pero no de una forma muy usual: lo le que gustaba era escribir y dibujar comics. Luego, en su adolescencia, comenzó a redactar cuentos pero de forma muy informal. Se dio cuenta que éste era su camino cuando un cuento de su autoría ganó mención de honor en la Feria del Libro del año 2000.

“Curiosamente, por mi forma de escribir, alguien me dijo que yo debía estudiar cine. Mi forma de escribir no era realmente la forma tradicional, si se fijan yo corto muchísimo los textos, salto mucho, y eso es muy cinematográfico.”

Efectivamente, decidió estudiar cine en México, y aunque trabaja como guionista de ficción, no dejó a un lado la narrativa literaria, la cual continua haciendo muy a su estilo. Este es el caso de “Sonámbulos”, un proyecto de crítica social que Piccini escribió inspirado por la realidad que presenciaba en la Zona Colonial, con el propósito de no solo protestar sobre los abusos de las autoridades, sino también de defender y proteger monumentos y edificios emblemáticos de este sector histórico.

Sonámbulos 1“Sonámbulos” es una novela escrita para redes sociales, y narra la historia de un grupo de jóvenes que deciden levantarse ante los abusos que se viven en la Zona Colonial, y ocupan el Palacio Consistorial para protestar y buscar un cambio. Los capítulos fueron publicados el año pasado durante cuatro meses, utilizando a Facebook como plataforma original, y a Instagram y Twitter como herramientas asociadas a la historia pero con un contenido independiente.

Miguel quería hacer una crítica a la pasividad política de la gente que usa celulares, y es por esto que utiliza las redes sociales como plataforma, como una forma de demostrar que el potencial que tienen estas herramientas de las nuevas tecnologías puede ser negativo o positivo, todo depende del manejo que se les dé y con qué propósito.

“Hubiese sido muy fácil hacer eso en papel, y además incluso un poco arrogante. Entonces hice una critica desde las propias redes sociales. O sea, me parecía lo justo. Primero entender cómo funcionan, de qué van las redes sociales, y acercar a ese público que está continuamente en Instagram, Twitter y Facebook, y también demostrar que tu puedes hacer cosas creativas en redes sociales.”

A parte de que es una forma innovadora de publicar una novela, las redes sociales sirvieron como forma de enriquecer la historia y de acaparar y mantener al lector interesado, ya que estos tienen la oportunidad de participar e involucrase con la creación de contenido, de una forma visual y conceptual.

Por ejemplo, se involucró al lector a que enviara fotos de la Zona Colonial para ilustrar capítulos, y se les motivó para que enviaran frases o fragmentos de la historia junto a fotografías. Así mismo, la interactividad ayudó a darle forma a los capítulos, de manera que pudieran ser adaptables a este nuevo formato.

“Me di cuenta que yo había escrito al principio una novela muy literaria  y tenía que adaptarla a un lenguaje que la entendiera cualquier persona de Santo Domingo, los muchachos de la Zona Colonial, y fui cambiando cosas, […] Fue realmente muy interesante el proceso porque era como ver cómo la literatura iba cambiando, la gente me acababa, me decía que le gustaba, pero forma parte del proceso.”

Así como Facebook fue la herramienta ideal para publicar los capítulos, Instagram lo fue para lograr una mayor integración con la audiencia porque se utilizó como una especie de guía, donde cada foto de monumentos, parques o edificios ofrecía una información relacionada con la historia. Esto también aportó al otro propósito que tiene Sonámbulos: demostrar la realidad, la belleza y el valor histórico que tiene la Zona Colonial.

“No solo mostrar la zona bonita, quería que estuviera presente el abandono que todavía existe. Lamentablemente muchas de las cosas que están haciendo están concentradas en un núcleo turístico. Pero si caminas de la calle José Reyes hacia arriba realmente la Zona Colonial no importa.”

Sonámbulos 2Ésta experiencia resultó un reto profesional para Miguel, sin embargo, fue aprendiendo sobre la marcha y marcó un antes y un después al uso que se les da a las Redes Sociales. Sonámbulos próximamente será plasmada en papel, y personas más tradicionales podrán disfrutar de una historia actual, realística, dramática, pero que no deja a un lado la jocosidad que caracteriza al dominicano. Mientras eso ocurre, podemos copiar algo de esta iniciativa y despertar de la hipnosis que tienen las pantallas touch sobre nosotros y aportar con acciones para un cambio.

“El arte para mi es libertad, si el arte no fuera libertad yo no estaría publicando en las redes sociales.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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