Jon Lozano – El artista viajero

Jon Lozano es un artista peruano que siente una gran pasión, curiosidad y admiración por la arqueología y la cultura prehispánica de América. Esto lo motivó a realizar un viaje por Perú, Ecuador y Colombia que le cambió la vida, allí pudo plasmar su arte en forma de murales, y llenar de color las calles de estos países.

Mucho antes de emprender este viaje, Jon no pensaba dedicarse al arte pues, siendo de un barrio al sur de Lima, esta profesión no era considerada como una opción viable por la escasa remuneración económica que la suele caracterizar. Sin embargo, cuando él conoce el Diseño Gráfico, comienza a dibujar y a pintar, y decide estudiar Dirección de Arte.

Con la creatividad a flor de piel y al ver tantos referentes, su interés por el arte visual se expande y decide plasmar sus ideas en experimentos de formatos pequeños que fueron evolucionando y lo llevaron a descubrir los murales.

“Mi vida empezó a tener otro enfoque cuando empecé a hacer murales. Ver a las personas alegrarse o emocionarse por un mural, fue algo que nunca había experimentado.”

Decide emprender su viaje por Suramérica como un proceso para entender a nuestros ancestros viendo de cerca el arte prehispánico; y lo logra con el apoyo de un grupo de personas que le ofrecieron hospedaje y lo pusieron en contacto con otros artistas para entrelazar culturas e ideas.

Partió desde Lima hasta Quito, luego pasó por Porto Viejo y la última parada la hizo en Cali. En cada una de estas ciudades llenó de color las paredes de barrios donde el contacto con el arte era nulo.

Con cada mural, Jon buscaba plasmar la herencia cultural y el linaje único de Latinoamérica, imprimiendo en sus creaciones fragmentos de la riqueza que ofrece la naturaleza en estas tierras.

“Somos un pueblo lleno de riquezas, pero vivimos mirando hacia el hemisferios norte, llenando de cemento la ciudad, quitándonos esa naturaleza que por siglos fue nuestro hogar.”

Durante este viaje Jon descubrió el poder que tiene el arte urbano, no sólo como una herramienta de protesta social, sino como plataforma para enviar un mensaje positivo, de esperanza y optimismo.

Nos cuenta que cuando estuvo en Ecuador, un colectivo artístico llamado Arte Sobre Escombros le contactó y lo llevó a la ciudad de Porto Viejo, la cual quedó en escombros luego del terremoto de abril del 2016. Allí pintó un mural de un ave muy colorida, y la reacción de la comunidad le demostró que el arte construlle.

“Cuando llegué al lugar, fue muy chocante ver todo en ruinas. Me cuestioné si hacer un mural servía de algo y pensaba: ellos deben querer que alguien venga a reconstruir el pueblo, no que alguien venga a pintar. Aun así, hice el mural […].Las personas se acercaban y me decían: qué bueno que alegren la ciudad. Al escucharlos, me embargó una emoción que nunca voy a olvidar.”

Con su formación autodidacta, realiza sus murales con diversas técnicas y materiales. Es un proceso lento, donde él primero busca entender el contexto del lugar y de ahí parte a decidir qué tema o mensaje quiere plasmar. Luego realiza un boceto, el cual lleva a una mayor escala en las paredes donde pinta, ya sea con pintura, spray, esténcil, acrílicos y esmaltes.

Su misión, más allá de estimular, llenar de esperanza, educar y alegrar ciudades, calles y comunidades, es cambiar la visión negativa que tienen algunas personas sobre el arte urbano, para que no priven a sus hijos de adentrarse a cualquier actividad artística, ya que para este artista viajero el arte es:

“[…]la nueva revolución. Quiero llevar un mensaje de cambio, optimismo y esperanza. Hacer un llamado de atención a no destruir nuestro planeta, transmitir esa convivencia que tanto admiro de las civilizaciones prehispánicas. El arte es mi herramienta para generar un cambio.”

Puedes conocer más sobre Jon y sus murales siguiéndolo en su Facebook, Instagram o Behance.

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